• La CAS lanzará un ambicioso proyecto de censo para el Cóndor Andino en Santander: La Corporación Autónoma Regional de Santander inicia un proceso de censo para identificar la presencia y distribución del Cóndor Andino en la región, clave para diseñar estrategias de conservación y fortalecer el compromiso con el ecoturismo.

En un espectacular momento que reafirma el compromiso de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) con la conservación de la biodiversidad, se logró un avistamiento de aproximadamente ocho cóndores andinos durante una visita a la finca hotel El Salto Finca Turística, un negocio verde impulsado por la CAS en el corazón del Páramo de Almorzadero.

Entre los cóndores observados, se encontraron machos, hembras y juveniles, destacándose su imponente vuelo y características distintivas como el color blanco en las alas y la cabeza negra, propias de esta especie en peligro de extinción. Este avistamiento se produjo en el marco de «La Ruta del Cóndor», una iniciativa ecoturística que ofrece experiencias de senderismo y avistamiento de fauna silvestre, promoviendo un turismo ambiental sostenible en la región.

Es por eso que la CAS continúa consolidando su estrategia para la protección y conservación del Cóndor Andino, a través de un proyecto que busca la elaboración de un censo detallado sobre la presencia de la especie en el departamento de Santander y el establecimiento de un plan de conservación conjunto con las comunidades locales. Este plan incluye la identificación y fortalecimiento de los trabajos productivos en los territorios rurales, creando alianzas que favorezcan tanto a la fauna como a los habitantes de estas zonas.

Desde 2012, cuando se registró el primer avistamiento de 10 cóndores en la zona, la CAS ha liderado varios proyectos para monitorear y preservar esta especie en peligro de extinción. Uno de los hitos más significativos fue la alianza con NEOTROPICAL en 2015, que permitió la creación del proyecto «Evaluación de la conservación del Cóndor Andino en el Páramo Almorzadero», y la organización del Primer Festival del Cóndor Andino en 2016. Estos esfuerzos contribuyeron al censo realizado en 2016, que registró un total de 81 avistamientos en la región, consolidando a Almorzadero como un hábitat clave para la especie.

En 2020, la CAS también firmó un convenio con UNIREMINGTON para llevar a cabo un estudio científico y forense sobre tres cóndores encontrados en el Páramo de Almorzadero, lo que permitió identificar los principales riesgos y amenazas para su supervivencia.

A lo largo de estos años, la CAS ha implementado diversas estrategias de educación ambiental en las comunidades cercanas, promoviendo el conocimiento sobre la importancia de esta especie y estableciendo acuerdos de conservación con las comunidades rurales para reducir los conflictos entre la fauna silvestre y las actividades humanas.

La Red de Atención de Emergencias del Cóndor del Nororiente, es uno de los logros más recientes de la CAS ha sido la creación, en diciembre de 2022, de la Red Nacional para la conservación del Cóndor Andino, una alianza en colaboración con Gaia que articula los esfuerzos y tiene como misión principal brindar atención médica a aquellos ejemplares de cóndores andinos que se encuentren en situación de vulnerabilidad. Esto incluirá la aplicación de técnicas de primeros auxilios, reconocimiento de su estado de salud, manipulación, inmovilización, transporte y otras acciones médico-veterinarias necesarias para garantizar el bienestar y la supervivencia de los ejemplares atendidos.

La creación de negocios verdes como El Salto Finca Turística es una muestra clara de cómo la CAS busca integrar el ecoturismo como una herramienta para la conservación del Cóndor Andino y otras especies de fauna y flora en peligro. Estas iniciativas no solo contribuyen a la protección del medio ambiente, sino que también generan ingresos sostenibles para las comunidades rurales, promoviendo un modelo de desarrollo que equilibra el aprovechamiento responsable de los recursos naturales con su conservación.